17 de agosto de 2009

PARADOJA

Yo, como nihilántropo amante de las pajas mentales, soy un apasionado de las paradojas. Las paradojas son el máximo exponente del masoquismo intelectual. No tienen solución racional, de manera que tratar de resolverlas, supone un reto tan imposible y desesperante como estimulante para mentes enfermas como la mía. Sin embargo, la mayor parte de las veces, me conformo al menos con comprenderlas y aceptarlas tal cual. Es bueno ver que la razón no tiene una respuesta para todo en un universo complejo como el nuestro. He aquí la Paradoja de Schrödinger, mi favorita:

En una caja hay un gato y una partícula que en un 50% de probabilidades matará al gato en una hora. Hasta que alguien abra la caja, ¿el gato está vivo o muerto? Nadie conoce la respuesta. Es decir, más bien no hay una respuesta porque en realidad el gato está vivo y está muerto al mismo tiempo. Y depende de quién abra la caja que la realidad se decida por una opción u otra.

UNIVERSAL
Hace poco descubrí una opción del blog, gracias a mi amigo Lázaro, que consiste en programar las entradas que escribes para que se publiquen en la fecha que tú elijas. Gracias a eso, estoy pudiendo publicar durante el verano ya que no estoy en casa. Ahora mismo estoy en Madrid escribiendo esto. Sin embargo, mi "ahora" es ya para vosotros un "ahora" caduco perdido en el tiempo. Cuando yo escribo "ahora", me refiero a hace dos semanas. Inquietante. Emmett Brown ha sentido un escalofrío desde algún lugar de la frágil línea espacio-temporal. En el presente (o futuro, según se mire) yo ya no estoy en Madrid escribiendo el post, sino en Berlín disfrutando mis vacaciones.

Así que en parte estoy en Berlín y en parte estoy escribiendo esto. Mi yo del futuro (presente) se ríe tomando una cerveza alemana imaginando vuestras caras incrédulas ante semejante paradójico despropósito. Pero mi yo del presente (pasado) se pregunta: "¿Qué pasa si pierdo el vuelo o sucede algún imprevisto y no puedo ir a Berlín?". Eso significa que en un cierto porcentaje de probabilidades que no sé calcular, yo ahora (vuestro ahora) estoy y no estoy en Berlín al mismo tiempo. ¡Chan, chan chan! Daniel Faraday empieza a tenerme en cuenta como una constante por si algo le va mal en el futuro. Ahora soy yo el gato en la caja. Si todo va bien, estoy en Berlín mientras leéis esto; si mi destino no es ir a Berlín quizás me encuentre ahora (vuestro ahora) friendo pescado y patatas fritas en un puesto ambulante de un puerto de Inglaterra o cazando focas en Alaska o sigo todavía en Madrid delante del ordenador. O cualquier otra absurda posibilidad aceptable dentro de un abanico de infinitas variables. Sí, amigos, nuestro destino es tan incierto como el interior de una banana. Por último, si leéis este post en el futuro, más allá del momento que yo ando llamando vuestro "ahora", si vuestro "ahora", mi futuro, es vuestro pasado, y estáis leyéndolo en, por ejemplo, las Navidades de 2.009... mejor que dejéis de leer tonterías y os vayáis a estar con la familia. ¡Coño, que es Navidad!

Honestamente, creo que este blog se está volviendo cada vez más absurdo. Creo que ha llegado un momento en que se me ha ido de las manos. Debería inventar una máquina del tiempo para volver al 26 de junio de 2.007 y advertirle al Iván del pasado lo que va a acabar sucediendo con el blog que está creando. Claro que eso provocaría una paradoja en el continuo espacio-tiempo que podría destruir el universo. O no. Yo, por si acaso, mejor no invento nada.

Si alguien ha entendido algo de todo este lío ridículo, por favor, que me lo explique, ya que mi yo del presente (futuro) seguramente ya no recuerda qué coño quería decir cuando escribí todo esto.

4 comentarios:

No Guitar dijo...

Que gran frase de 'Doc' Emment Brown en cuanto a la paradoja de destruir el universo. Una máquina del tiempo realmente sería eso pq nos volveriamos más ambiciosos por eso creo que este blog ha de seguir su camino vaya dónde vaya sin pensar en errores pasados. Faraday es el nuevo 'Doc' del futuro o quizá del pasado. Bueno, gracias por nombrarme en tu fantástico blog. Saludos desde el presente.

miri momentos de inspiración dijo...

Vaya paradoja temporal! Cuando tú escribiste esto, yo estaba de vacaciones y tú en Madrid. En cambio, en el momento de su publicación eres tú el que está de vacaciones y yo en Madrid. jejeje. Besos y disfruta!

krys dijo...

Comparto tus gustos por las paradojas (no conocía la del gato) más de una vez se me ha pasado escribir sobre ellas por el blog, pero nunca me decido. Me encanta Faraday y sus idas de olla xd

Saludos desde aquí, hacía Berlín (aunque leerás esto en un futuro para mi, pero en un presente para ti xd)

saludos!

Belén dijo...

Para anda hijo, tu sigue con el blog absurdo que siempre nos reiremos, en Berlín, en Madrid o donde sea!

Besicos