15 de marzo de 2010

CUANDO CREO ESCUCHAR MI NOMBRE

"Para quien tiene miedo, todo son ruidos" (Sófocles)


Hoy tengo uno de esos días en que creo que la gente me llama por la calle. Mi nombre es corto, pero puede resumirse incluso más. Mi nombre es una A acompañada de tres letras. Hay días como hoy que escucho mi nombre en todas partes, cada vez que alguien dice una A acentuada. No pondré ejemplos. Estoy tranquilamente caminando y de repente me sobresalto creyendo que alguien me está llamando. Me giro y veo a ese alguien hablando tranquilamente con otra persona. Y no se dirige a mí.

Me consta que algunas personas van a los sitios por el camino más largo para no encontrarse a nadie conocido. Algunas personas evitan ir a restaurantes por miedo a que la comida les siente mal y les haga vomitar en público. Hay gente que no va a trabajar en los días de lluvia porque temen que les caiga un rayo. Y quien tiene miedo a que le persigan y le peguen. Yo escucho mi nombre y me asusto, aunque nadie en realidad me nombra.

En el trabajo, tomo nota de los pedidos sin pensar, sin escuchar, sin sentir nada. Con la mente en blanco. Como si la voz del cliente me traspasara y fuera directamente a mis dedos sin importarle que son míos. Grabo los pedidos como quien respira cuando duerme. Y de pronto, creo escuchar mi nombre en boca de un compañero. Pero no se dirige a mí. No ha dicho mi nombre. En ese momento me doy cuenta de que he escrito todos los signos de las graduaciones al revés y el cliente ya ha colgado.

Últimamente vuelvo a estar muy ocupado. Hago muchas cosas, vivo poco. No presto atención. Vuelvo a tener miedo. Y estoy nervioso y todo el mundo se mueve deprisa a mi alrededor. Nadie me hace caso, me siento respirar. Es como si el mundo girara sólo bajo mis pies. Desayuno solo. Como solo. Leo un diario gratuito. He vuelto a pensar en la muerte. Y sufro. Tengo angustia. Me sudan las manos. En ese momento, no escucho a nadie decir mi nombre.

En algún libro viejo leí que en todo miedo reside en parte un deseo. Últimamente vuelvo a sentirme solo.

8 comentarios:

marc dijo...

Y... ¿por qué no hacemos una comedia sobre la soledad? ;)

Vanessa dijo...

Yo también tuve esa sensación, durante un tiempo aún viviendo rodeada de mucha gente nunca escuchaba mi nombre... Precioso relato.

Iván F. Mula dijo...

Gracias, amigos. :)

carles dijo...

Todos estamos solos, pero curamos nuestra soledad con un montón de gente. A veces, entre tantas personas aparece alguien que entiende nuestra soledad, y la respeta. Y eso, quieras o no, nos hace sentir un poco más acompañados. Un abrazo, y mucho ánimo.

Anónimo dijo...

no se por qué, me ha recordado al monólogo de una peli de spike lee. Supongo que ya lo conoces pero por si acaso:
http://www.youtube.com/watch?v=mGmvDAUOJq8
Un abrazo y que sepas que tienes a mucha gente que te quiere y te admira siempre. Bs!

Iván F. Mula dijo...

Me hacéis sonreír y sentir mejor. Os lo agradezco mucho. Un beso.

SUPER FELÍ dijo...

En algún libro viejo leí que en todo miedo reside en parte un deseo. Últimamente vuelvo a sentirme solo


Los deseos...las ilusiones...mal tabaco.....


fíjate , lo dice :

el maestro Jedi Yoda


Los Chunguitos o los chichos (no recuerdo ahora ) - todo lo que piensas tu son ilusiones...


las filosofias orientales , budistas , zen s y demas ...


deberíamos anular nuestras ilusiones y deseos ( que no son sino proyecciones de nosotros mismos hacía un futuro ) y centrarnos en el aquí y ahora...o sea como los gatos ...o sea titánica labor.....


tambien lo dijo Bruce Lee _

este dedo te está indicando la dirección hacía la luna

si tu atención se centra en este dedo habrías perdido toda la gloria celestial...

http://www.youtube.com/watch?v=HgLIygQ78Kw


minuto 7:20

Iván F. Mula dijo...

Entre el maestro Yoda, los Chunguitos, los Chichos, los budistas y Bruce Lee... me has alegrado el día, jaja. Un saludo gato.