8 de enero de 2008

REGALOS DE REYES 1: Papá y Mamá

Cometer la osadía de no volver a casa por Navidad bajo el pretexto de buscar un trabajo que no he encontrado me produjo, finalmente, un mal de conciencia denso y muy molesto. Con la idea de paliar ese llanto interno, se me ocurrió hacer a mi familia un buen regalo. A falta de dinero y medios, opté por escribir un poema dedicado a cada uno de ellos, mandarlo por correo y que lo abrieran junto a los demás regalos el Día de Reyes. Aunque hay quien opina que regalar un poema bordea el límite entre lo que es digno de admiración y lo que es objeto de burla, traté de ponerle todo mi amor y respeto. Estén bien o mal, no soy un poeta. Eso lo sé. Pero tampoco es Dalí el niño que pinta un retrato con plastidecores el Día de la Madre. Y yo, como ya dije, no he dejado de ser un niño, aunque ahora también sea otras cosas. Modestamente, aquí van dos de los poemas. Próximamente, publicaré el resto.


PAPÁ

Papá, anoche soñé mientras lloraba
las huellas de la senda de un pirata,
las broncas de la mama con la tata;
papá, anoche lloré pero no estabas.

Soñé que un elefante en un guateque
bailaba un rock’n’roll a tu manera
y el inspector Clouseau extendía un cheque
a nombre de un actor y una pantera.

Soñé que nuestra vida es un doblaje
grabado en súper-ocho por un triste;
es los Beatles tocando en un garaje
la música de fondo de tus chistes.

Papá, anoche soñé mientras lloraba
que ya no disimula tanto el Mula,
que te pagaba el doble el Patachula;
papá, anoche lloré pero no estabas.

Lloré por no valer como poeta,
porque no es el Athletic campeón,
porque no sé montar en bicicleta,
ni iba en R-5 el temible burlón.

Lloré, he de confesar, no me arrepiento,
la muerte del pequeño de la casa
entre la soledad de un aeropuerto
y el tedio de los años que se pasan.

Papá, anoche soñé mientras lloraba
que no me duelen tanto las verdades,
que nunca has trabajado en Navidades;
papá, anoche lloré pero no estabas.


MAMÁ

Mi mamá me rima en consonante brillo
con el bocata a la hora del recreo,
con la soledad de un mocho en el pasillo,

con los chicles y la bolsa del mareo,
con el glamour de un sostén en cabestrillo,
con un He-Man, un Playmobil y un tebeo.

Encarna de noche, 
esclava del Señor,
no hay reproche 
en las contiendas
con su marido en el coche
que consiga que se entiendan.

Mi mamá me rima besos en la frente
con la sombra de una reina en zapatillas,
con la huelga del cariño de la gente,

con mi cabeza recostada en sus rodillas,
con los cromos de Son Goku, con el Tente,
con su marca de carmín en mis mejillas.

Encarna de todos, 
esclava del Señor,
por los codos 
sufre en vida
de tan malos buenos modos
cada humilde despedida.

Mi mamá, mi primavera, mi guardiana,
mi canción de cuna en pantalón de pana,
mi Colacao con aroma a su mañana.

Encarna me mima, 
esclava del Señor,
me cocina
desde lejos,
un potaje de autoestima,
jarabe para el espejo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Si yo fuera tu madre....ahora lloraria...:)


Fdo: ella Baila sola

TATA dijo...

Si no podías volver por Navidad como aquel soldado del anuncio de "El Almendro", tener un poema personalizao para cada uno de nosotros, era el mejor regalo que podíamos tener! El Día de Reyes, aquí estábamos los 5 entre llantos abriendo cada uno de las cartas y reflexionando sobre cosas que, muchas veces por falta de tiempo, no te paras a recordar...
Estoy deseando que publiques el mío!! :)

Anónimo dijo...

joer, kon un nudo n l stomago, yo e llorado, pero sin soñarr

Anónimo dijo...

que bonito, la emocion de encontrar un pedazito de ti dentro de una carta recordando momentos de la niñez... los dos son muy bonitos, pero me ha llegado mas el de tu madre...nose, será porque las madres no hay mas que una y todos hemos hecho mas o menos lo mismo con la nuestra y todo lo que han hecho por nosotros?

besos desde Salerno :)

Desde el Km.0 dijo...

Por encima de todo es un detallazo que los compartas con todos nosotros. Gracias. El amor es lo único que aumenta si lo entregas, por eso no se debe retener.
Bonitos los dos, sublime el de tu padre que, además de que es el padre de todos en tu retrato de letras, está bien medido, cosa que seguro que sólo me importa a mí pero bueno.

abel dijo...

precioso post, las cosas que se hacen con ganas no merecen critica que valga. Tus poemas son muy bonitos y huelen a nfancia, a colajets, a tang, a western y a muchas cosas bonitas!Besicos