6 de abril de 2008

EXAMS TIME


Ahora tendría que estar estudiando. Estoy de exámenes. En época de éxamenes todo se vuelve indisfrutable bajo la terrible premisa de que lo que debes hacer es estudiar y el resto son actividades secundarias, irrelevantes pérdidas de tiempo. Ahí está la mala conciencia de ir al baño, de tomarse un café, de dormir, comer... Salir a la calle sólo es moralmente válido para ir a la biblioteca. Cualquier quehacer cotidiano pierde su entidad y esencia habitual para convertirse en un descanso del estudio.
Dentro de diez minutos me tomo un descanso. ¿Quieres que hagamos el amor?
Prohibido salir de fiesta. Prohibido ir al cine. Nada de diversión bajo pena de sufrir incómodas pesadillas propias del remordimiento.
El miércoles tengo mi primer examen: Hegel. Dicen que es el último gran filósofo. Dicen que es el pensador más importante de nuestra época. Dicen que no se entiende el mundo actual sin Hegel. Dicen y dicen. En la facultad (en Glasgow y en Barcelona) no paran de elogiarle y, entre tanto elogio, no explican nada de lo que dijo. Y yo miro a los profesores como las vacas miran pasar el tren esperando las claves que necesito y que nunca llegan. Entro a internet y más elogios. Y luego todo es confusión. Igual que en los manuales. Entre una montaña de apuntes sobre lo absoluto rematadamente incomprensibles, empiezo a pensar que en realidad nadie ha entendido nada de lo que Hegel dijo y, como el cuento del traje nuevo del rey, nadie se atreve a reconocer su desnudez por miedo a quedar como necios. Pues yo, oigan, no lo entiendo, aunque fingiré que sí en mi examen adornando con muchos, muchos elogios. Así se aprueba una carrera de filosofía. Me pasó lo mismo con Heidegger y saqué un excelente. Un día probaré suerte y me pondré a inventar teorías oscuras indescifrables a ver si me consideran un genio revolucionario e imprescindible y me elogian en las universidades. Aunque para eso necesitaría una buena campaña publicitaria como ser un nazi, por ejemplo. Mientras tanto, a estudiar; que es lo que toca.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Nazi, no sé... pero skin homófobo y racista ya lo has sido. Igual te sirve como historial filosófico. Jajajaja.

Anónimo dijo...

Siempre tendras una estrella en el culo...quiza pases a la historia por eso, seria una opcion.

Si quieres teatro de verdad...VUELVE!;)

Un beso y suerte en tus examens( que no dudo que la tendras):P

Fdo: Ella Baila Sola

duare dijo...

En el fondo lo que pasa es que nadie quiere que pensemos e innovemos, que demos nuestra opinión o que se nos ocurra criticar algo. Es mucho más simple y efectivo soltar la chapa, y recitar cual tablas de multiplicar que todo el mundo dice. Es cuestión de ponerlo bonito y nada más.

¡Besos mil y buena suerte!

Antes que nazi, prueba de raparte, ponerte una túnica y caminar por el campo descalzo viendo brotar flores bajo tus pies (para eso, mejor que te topes alguna sustancia psicotrópica o difícil lo veo)