12 de abril de 2008

EXAMS TIME 2

La verdad es que, quede entre nosotros, la época de exámenes es más un estado de desidia que de estrés y responsabilidad. Yo no sé como se lo montan los estudiantes que pasan horas y horas en la biblioteca; no sé si realmente están allí todas esas horas estudiando o se pierden por las musarañas como me ocurre a mí. La verdad es que, en mi caso, paso más tiempo aburrido que preocupado. Allí estoy yo, con los apuntes delante, los brazos cruzados pensando en playas, escenarios o personas. Las letras cobran vida y batallan como hormigas entre ellas, usando los acentos como lanzas mortíferas y los puntos como balas de cañón que las "o" disparan. Una "t" es una espada, una "j" es una pistola disparando un perdigón, una "z", unos luchacos... y ya han pasado dos horas.

Un día aprendí que sentirse culpable no aporta gran cosa a la propia existencia, así que me propuse dejar de hacerlo. No es fácil y corres el riesgo de convertirte en un psicópata frío al que nada le importa, lo cual es desalentador y poco humano; pero para trivialidades como salir por la noche en época de exámenes o pasar la tarde en el sofá sin levantar un libro, es útil y te ahorras lloriqueos. Y eso hago. Invierto no más que el tiempo necesario en preparar cada examen y el resto de horas procuro dedicarme a actividades más estimulantes como ver una película o rascarme una nalga.

En época de exámenes, además, pienso mucho, más de la cuenta. Y aunque parezca una contradicción (no lo es), pensar me hace sentir muchas cosas. Así que me pongo más melancólico, más chistoso, más sensible, más tierno o, en definitiva, más emocional. Todo me afecta más (o diferente) y, por ejemplo ahora, tengo mucho más presente mi vuelta a España y la falta de mis compañeros ya regresados a sus países. Y la ausencia de Elisa, la última en marcharse, a la que añoro infinito por su gracia, su ternura y su compañía. Me hacía reír con humildad, soñar con fuerza y disfrutar con soltura. Espero volver a verla pronto.

Ahora tengo que ponerme a estudiar un poco (sólo un poco, de verdad). Os dejo una encuesta a la derecha de la pantalla para que os posicionéis sobre mi regreso. Sin duda, no es más que el fruto de esta etapa de mi erasmus en la que cualquier actividad tonta es preferible que ponerse a estudiar; incluso inventar encuestas tan chistosamente melancólicas (¡Viva yo!) como ésta.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi voto para ¿Quien es Ivan?
La verdad es que hace tant tiempo que no lo veo, que para mi Glasgow sigue siendo la calle Joventut.:)


Creo que al contrario, que ahora tenemos incluso mas contacto que cuando estabas a 3 calles (literalmente), y eso me gusta, asi que por mi, no vuelvas!:P


Aprovecha el tiempo y rascate la nalga, que pocos placeres quedan ya como ese!

Un beso señor:)

Fdo: Ella Baila Sola

Rafael dijo...

Pues yo he votado lo de ¿Quién es Iván? No tenía otra opción, porque me parece que soy de los pocos que escriben comentarios aquí y no te conocen; pero en realidad quiero que vuelvas porque tengo mucha curiosidad por ver qué escribes de las cosas de por aquí.
¡Suerte con los exámenes! ¿Ya has hecho el de Hegel?

Gisela Novais dijo...

Estás muy guapo, los colores te sientan muuuuuyyyy bien!

xesca dijo...

Yo no te voy a contar lo que he votado, ya te lo diré cuando vuelvas, jeje Pero tb he estado indecisa.Sólo te diré que después de ver las estadísticas del resto de los votantes, he cambiado mi voto; própio de mi verdad?

Tengo ganas de que vuelvas y quedemos con Eva y nos tiremos hasta las tantas de la madrugada hablando y hablando y hablando, en español por favor, no me vayas a hablar un dialecto de esos raros eh??

Carles Armengol dijo...

Va ganando el "¿Quién es Iván?" Jajajaja... Pero creo que es lo que mejor responde al ánimo de los que ya te conocíamos (quizás superficialmente) y hemos ido siguiendo este blog. Para nosotros el Iván de antes es bastante distinto del que escribe, al que se desnuda sin pudor en estas líneas. A veces, hasta me sorprendo y me sonrojo.

Cuando vuelvas, quiero ver al mismo Iván de este blog, y me gustaría que te atrevieras a decir en público muchas de las cosas que dices por escrito (ese es tu gran reto). Si no puede ser así, seguiremos manteniendo una relación de palabra escrita, que tampoco está nada mal. Jajaja.

Un beso y suerte con esos exámenes.

Anónimo dijo...

Yo he votado que por mi que no vuelvas, aki ya somos muchos.

accatenaccio

Duare dijo...

Una "t" es más bien una cimitarra según yo, vamos... Y ahora por tu culpa en vez de currar voy a estar mirando a las letras con cara de "venga, moveros y haced cosa, que no veis que me aburro".

Yo no tengo exámenes, pero sí mil y un trabajos que entregar, y un proyecto de final de master a la vuelta de la esquina. Y el miedo aterrador, que me aprieta y me hiela la entrañas (y que literalmente hace que mi estómago tiemble) de pensar en trabajar de forma seria en algo que tenga que ver con todo lo que supuestamente he aprendido durante los últimos 7 años...

Anna y yo te echamos de menos. Y aunque realmente cuando vuelvas tampoco va a ser como vivir en Londres, esperamos verte de vez en cuando, eh? No queremos que te olvides de nosotras.

Besos mil!

¡¡¡¡¿Ivan? ¿Quién es Ivan?!!! Pero es que la gente no ha visto el Dale Dale??? XDDD