17 de julio de 2007

LA CIUDAD DEL ESPEJO

"Fíjate en ese cuarto que hay al otro lado del espejo, que se parece tanto a nuestro propio salón, sólo que las cosas están al revés de como están aquí" (Lewis Carroll, A través del espejo)

A los ingleses les gusta llevar la contraria, en general. Les encanta sentirse diferentes, auténticos, únicos: exclusivamente ingleses. Supongo que como a todo el mundo, pero ellos lo consiguen. Tienen una moneda diferente, te piden el pasaporte para todo (aunque seas europeo) y tienen esa extraña manía de conducir por el otro lado. Es difícil acostumbrarse a que los coches vengan por el carril contrario. Yo soy por naturaleza despistado, pero es cierto que se mira instintivamente por donde vienen los coches, sin pensar, por hábito; ya he estado a punto de ser atropellado varias veces por un autobús de dos pisos. Porque, además, aquí los autobuses pitan, pero no paran. Conducen como locos. (Será por eso que llegan siempre puntuales). Por suerte, los ingleses, muy majos ellos, se toman la molestia de escribir en la calzada hacia qué lado tienes que mirar. Pero, por alguna razón, últimamente miro poco al suelo.

Además, no sólo los coches están cambiados: los enchufes tienen tres clavijas en vez de dos. Y los fogones de gas giran hacia la izquierda. Y las puertas de la cocina también se abren al revés (al menos en la mía). Y amanece a las cuatro y media. Y se cena a las 6, cuando cierran las tiendas. Y los bares cierran a las 12, como el metro (que también va al revés). Desde que vivo en Londres, me siento zurdo.

Uno se siente confuso cuando vive lejos de casa, pero más en un entorno patas arriba. Al revés, pero ordenado. Quizá fuera más fácil vivir en un mundo totalmente diferente, y no uno invertido, simétrico. Sigo sin apenas practicar inglés, a parte de en los pubs y en los supermercados. Necesito urgentemente un trabajo. Espero tenerlo pronto, porque este sentirme extraño frente a tanto dejavú vuelto de espaldas, este rodearme de gente y sentirme solo, este vivir como un inglés y salir como un turista... empieza a volverme loco. Necesito algo de rutina. Y también integrarme un poco. Saber que realmente estoy viviendo aquí, aunque con el corazón disléxico.

7 comentarios:

El tros de quòniam dijo...

Hola Bubu,

Que bonito te ha quedado lo del corazón disléxico (parece el título de una película de Kieslowsky). No he estado nunca en Londres, pero me imagino que al estar fuera todo parece distinto... aunque estés en Calatayud. Pero en un "plis-plas" te acostumbras fijo.

Por aquí el ánimo es de vacaciones, pero al estar casi todo el año medio activo / medio inactivo... pues no sé, también me siento como Alicia, o como Gulliver en el país de los enanos...

Un abrazo-beso de mi parte (y también de parte de "la reina de corazones").

Anónimo dijo...

El comentario de arriba tiene razon, aunque vivieras en Girona lo encontrarias todo diferente....estar lejos de casa te hace sentir diferente, yo me sentia asi en Cadiz tambien, pero reconozco que me costó mas Inglaterra que Cadiz....


Pues ya sabes, a empezar a pensar alreves, te queda demasiado tiempo alli para ir contramarea, ademas qe con los ingleses nunca se puede!

:)

Besos!

fdo: Ella baila sola!

xesca dijo...

Hola guapísimo, lo del corazón disléxico por lo visto nos ha robado el corazón a todos, hay que ver que bonito escribes!!

Eva disfruta con tus fotos de Londres, ella, como tú, es una enamorada de aquello, como de Allen; yo... bueno ya sabes que no.

un besazo!!!!

xesca dijo...

Parece que lo del corazón disléxico nos ha robado el susodicho a todos.

Veo que lo de pensar al revés no te ha atrofiado la mente todavía: Que bonito escribes por Dios!!!

Van a ver los ingleses cuando se enteren de todo ese talento que tienes.
Un besazo cielo!!!

eva hernández dijo...

ufff!
hasta ahora sólo puedo supirar, eso.
Hacía tiempo no leía nada tuyo, que no fuera una respuesta messengera.
ufff!
continuaré... suspirando
o expirando?
toma revés!
je!

Iván dijo...

Gracias a todos por los comentarios. Sois muy majos.

Supongo que es verdad que uno se siente raro en todas partes cuando no estás en casa. Pero yo es que salgo poco, ¿saben?

Por cierto, Pilar, deja de finjir, todos sabemos que te encanta Woody Allen y que cuando estás sola ves su películas en versión original.

Un beso al nuevo Bubu, a las Evas y a la que baila sola.

Anónimo dijo...

Pero, a ver, ¿como puede ir al revés el tráfico?
O sea, si tú cruzas la Gran Via sin mirar dirección mar te matan por la derecha pero si vas, por ejemplo, al tibidabo con los amigos de una antigua compañia de teatro la palmarás por la izquierda. ¿Los Londinenses solo caminan en una dirección? Y ¿Qué hacen cuando llegan al sitio? ¿Ya no vuelven por seguridad?
Además, la calle Valencia por ejemplo va en un sentido pero Aragón va en el contrario. ¿Solo hay una carretera enorme en Londres por donde va todo el tráfico de la ciudad y el resto son tiendas y museos?
No entiendo nada.