6 de octubre de 2007

LIFETIME or IT'S NOT MY FAULT

"I awoke on Friday, and because the universe is expanding it took me longer than usual to find my robe" (Woody Allen, Mere Anarchy)

MULA
Hay a nuestro alrededor un millar de inocentes fenómenos a los que culpar cuando las cosas no nos salen bien: el mal tiempo, Dios, la educación que nos dieron nuestros padres, las leyes de la física, la (mala) suerte, la ciudad, el país, la vida, el tráfico, el universo o la torpeza del pobre diablo que tengamos al lado ejerciendo de pareja, amante, familiar, amigo, compañero de piso, de trabajo o de desconocido de turno que pasaba por allí. Cualquier excusa es buena para no sentirnos culpables, para no ser responsables de nuestras propias miserias. Para los que no se hayan dado cuenta: esto no es un poema. Hoy debería hablar de Edimburgo y de lo maravillosa que es. Debería contar cómo están yendo mis primeras clases de filosofía en inglés (estos escoceses siguen diciendo que es inglés eso que hablan) y mis visitas a la Burrell Collection y la Polok House; mis salidas nocturnas a las fiestas del Cheesy Pop en la Queen Margaret Union o las veladas de bailes regionales que organiza la International Society. Debería escribir sobre la piscina de la universidad donde todos se bañan sin gorro, la licencia de la televisión pagada bajo amenaza de cárcel (aunque en mi caso sería deportación, supongo), el Kelvingrove Museum, los partidos de rugby que ponen en el que nosotros llamamos The Cheapest pub. Debería explicar mis anécdotas con los demás erasmus, encantadores todos. Pero no estoy de humor para eso.

Para los morbosos diré que no he follado desde que estoy en Glasgow y la verdad es que no me importa, igual que no debería importaros a vosotros. A los demás quiero deciros que estoy bien, pues nadie se muere de tristeza ni soledad, por mucho que digan los cuentos y los poetas. Sin embargo, me lamento y me cago en todo menos en mi ombligo cada vez que compruebo que soy incapaz de ser feliz durante más de media hora, aunque todo sea perfecto (no lo es). Toda alegría, cualquier satisfacción que me llena y me dibuja una sonrisa, es sustituida al rato por el miedo, el frío interior y una sensación de vacío impropia del joven que sale a divertirse; ver la nada plantarse desafiante ante tus ojos como un espejo y querer volver a casa para meterte debajo de la cama, procurando no llorar por el camino.

Pero nada de eso es culpa mía, sino de la vida, que está mal hecha. Hay quien dice que eso es lo que la hace interesante y rica, que gracias a los momentos malos valoramos los buenos, y que tan viva está una lágrima como una carcajada. Pero yo ya me estoy hartando de esta montaña rusa bipolar en que todo es provisional y los momentos felices se gastan como se consume cada cerilla de un paquete que no durará eternamente. Por desgracia, sólo hay una vida y no podemos elegir. La vida es lista y no acepta competencia, sino se quedaría sin clientela, pues a nadie le gusta vivir en una constante maniaco-depresiva. Es la vida la que está psicótica y no yo. Ni vosotros tampoco. Es la vida la que nos parió nihilántropos. Y no hay elección, porque si la hubiera yo escogería un universo plano y estable en el que la mandíbula no doliera después de mucho reír, ni los momentos alegres se desvanecieran en el aire como el efecto de un porro, como un orgasmo (siempre inaprensible); si pudiera me quedaría sólo con el puntillo de la borrachera y no con el patético momento de arrodillarse en el váter a vomitar, con un eterno día soleado que no secara los campos. Porque la vida puede ser maravillosa quisiera que lo fuera todo el tiempo, y no tuvieramos que sufrir para valorar lo que tenemos o tuvimos o tendremos. Si pudiera elegir no viviría, simplemente sería feliz. Pero algo me dice que eso es imposible, al menos en esta vida.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Si,lo es, tan imposible como que un dia sea eterno...imposile tambien, como no morir...

Estamos de acuerdo, la vida es una hija de puta, en toda regla, si la desafias y pretendes seguir en ella, ya esta ahi para jodertela...

Ha podido ella solita con mi positivismo, mi sonrisa y mis ganas....aun asi, no me rindo, aunque no se porque...asi que no lo hagas tampoco, me gusta saber que estas ahi:)

Lucha!
Un beso:)

Fdo: Ella baila sola

Anónimo dijo...

La felicidad es inconstante, irregular, caduca. Es parte de su definición, aunque no venga en el diccionario... Pero la vida no tiene la culpa. Sé que tú también necesitas culpables, pero la vida está compuesta de muchos sentimientos, de muchas sensaciones. Nos pasamos la vida buscando la felicidad, y es eso lo que nos hace infelices... Alguien que conoces muy bien me decía el otro día que los humanos nos sentimos mal porque nos hacemos expectativas, y necesitamos cumplirlas... cuando a lo mejor es más interesante dejarse llevar, escuchar más a los otros que a uno mismo, despreocuparnos del "yo" que tanto nos pesa.

Sé que no estarás de acuerdo conmigo, como tantas otras veces, pero piensa que al menos unos cuantos pensamos en tu felicidad mientras escribimos en este blog. Eso, creo yo, ya debería hacerte sentir mejor. Mucho mejor. Hay muchos que no tienen a tanta gente pensando en ellos...

Anónimo dijo...

El dia en que vendiste tu alma al diablo para ser un buen actor alguien te tuvo que avisar de las contraindicaciones que eso conllevaba.
Es demasiado tarde para lamentaciones.

Polllimiliander

Rafael dijo...

Enhorabuena por el blog. He caído en él por casualidad y me he leído un montón de entradas. Espero que en Glasgow te vaya yendo mejor. Tus historias sobre el hotel en Londres son estupendas; sobre todo la forma en que transmites la angustia de vivir en un idioma que no dominas. Comparto tu experiencia y nunca la había visto reflejada también. Me he permitido crear un link a tu blog en el mio (http://jardindehipotesis.blogspot.com/). Saludos y ánimo.

xesca dijo...

Estoy de acuerdo con el anónimo número 2 en que somos varios los que pensamos en tu felicidad desde muy lejos, no se si a ti te consuela pero a mi, es una de las cosas que me levanta el ánimo cuando etoy decaída, saber que no estoy sola y que la gente me quiere.
Ten por seguro que somos unos cuantos los que te queremos, aunque tu no te lo creas y que estamos deseando que vuelvas para que nos cuentes tus peripecias en vivo, en vez de estarnos preguntándonos continuamente: Cómo le irá a Iván por ahí arriba?
Un eso enorme cariño!