16 de septiembre de 2007

EARLS STREET

El primer día hizo sol. Debió ser un espejismo. Bajé del taxi y no sabía si estaba en California o en Barcelona, cualquier lugar excepto Escocia. Me recibieron unos erasmus italianos en la puerta del hostal tan eufóricos y desconcertados como yo, y me llevaron a ver el barrio. En menos de quince minutos de haber llegado ya estaba tomando una pinta de Kronenbourg y viendo un partido de rugby en un pub escocés rodeado de alemanes. Hay erasmus por todas partes. En el primer meeting de bienvenida en la universidad, nos informaron que se han matriculado más de trescientos alumnos extranjeros este curso. Eso fue una alegría al principio, y disfruté de las fiestas, pero en seguida me di cuenta que trescientas personas buscando piso al mismo tiempo es una competencia de alto riesgo.

La lucha ha sido encarnizada. Han habido patadas bajas y codazos en el ojo, pero finalmente, tras una semana, todos parecen haber conseguido un alojamiento. Yo he sido de los más afortunados. Vivo en un piso nuevo de dos habitaciones con una Polaca. Tenemos televisión y lavavajillas. Ella es muy limpia y nunca está en casa. Me siento muy feliz, sobretodo cuando veo los pisos de mis compañeros viejos, sucios y llenos de gente rara que viene y va y cocina y caga contigo.

Mi barrio se llama Particks y está a quince minutos de la Universidad de Glasgow que, por cierto, es preciosa. Una especie de castillo-iglesia. Por supuesto, los estudiantes de filosofía estamos relegados a un barracón a parte con poco del encanto del edificio central. Pero no me quejo, porque no puedo moverme del frío. Sin embargo, me congratula también comunicaros que aquí los alquileres son muy bajos comparados con Londres, y con lo que gané en el hotel, voy a poder pasar una temporadita sin trabajar. ¡Qué feliz soy!

3 comentarios:

El tros de quòniam dijo...

Eso, eso. Lo tuyo es no pegar golpe, y dar "patadas bajas", empujones y coscorrones. Pues ya me dirás, si no, cómo has conseguido un piso tan bueno...!?

Estarás contento también de estudiar en el mismo colegio de Harry Potter, o algo parecido... Al menos, esa es la impresión que me da por la foto.

Por cierto, te quejas del frío, ¿verdad? Jajajajaja. ¡Inocente! Ya verás cuando llegue el mes de enero...

Por último, tres consejos: cómprate ya un jersey de lana de oveja escocesa; cuidado con las pintas de cerveza; y cuidado con los "erasmus" italianos y sobretodo con los alemanes borrachos que miran rugby, no sea que te hagan cositas malas... Jijijiji.

El tros de quòniam dijo...

Por cierto, ¿la foto de arriba es la de tu calle? Es que se parece tanto a un barrio que hay aquí en Santa Coloma... Creo que nos estás engañando. Cualquier día te veo en el metro del Fondo, fijo.

xesca dijo...

Jo de lujo no? sin trabajar..., compartiendo piso con una chica limpia que seguro convences para que te haga tu colada... y teniendo esa pedazo de universidad como visión diaria...
A ver si se te va a ir la olla y te vas a crear una doble personalidad en la que seas un alto aristócrata o algo así.
Ves como el sufrimiento tiene su recompensa, si ya lo dijo "nuestro señor jesucristo".
Disfruta del paraíso.Besos